Con una inversión provincial que supera los $5.100 millones, las obras marchan con tres frentes en simultáneo: un sector de aulas, talleres y un SUM y responden a la decisión del Gobernador Weretilneck y el Intendente Rodrigo Buteler de dotar de más infraestructura a un sector en pleno desarrollo en el Alto Valle.
El inspector de obra, Lucas Marcet, contó que tras realizar el movimiento del suelo, los trabajos se concentraron en “el zanjeo, el relleno, la compactación y la armadura, para también llenar las bases y poder continuar con las obras”.
“Es un proyecto grande y muy lindo, este es uno de los tres sectores de la ciudad con mayor crecimiento en el último tiempo por lo que es muy importante para Cipolletti”, agregó.
Marcet contó que el edificio contará con tres grandes áreas: “Sobre calle Michay estará el ingreso a la escuela, con las aulas; en el segundo sector los talleres; y en el tercero el Salón de Usos Múltiples que contará con despensa, cocina, comedor; todo estará integrado”.

La relevancia del proyecto se ve reflejada en el interés de la gente por la construcción del nuevo CET. “Cuando comenzamos a venir la gente nos preguntaba por la obra, algunos vecinos ya están construyendo y proyectando sus negocios alrededor de la escuela, hay mucho interés del barrio”, aseguró el inspector.
El establecimiento tendrá orientación en Programación y Robótica: “La novedad es que los chicos de primer año ya podrán estudiar esa orientación, no comenzarán a mitad de carrera, sino que será desde el primer día que la escuela abra sus puertas”, dijo Marcet.

Entre las novedades, el SUM del CET tendrá un sector de máquinas para hacer ejercicios. Además, se busca que el barrio se sienta identificado con la escuela, y que incluso puedan ser parte del edificio: “La idea es que el SUM tenga un acceso independiente por calle Los Teros y que pueda funcionar los fines de semana, con actividades sociales, musicales y recreativas”, sostuvo Marcet.
Por su parte, el arquitecto Facundo Barroso Clark, jefe de obra del CET, valoró la importancia del proyecto: “Es una responsabilidad grande y una sensación increíble, nos toca aportar nuestro granito de arena poniendo los ladrillos para seguir construyendo un futuro mejor para todos”.
A Barroso Clark también le llamó la atención la recepción de los vecinos del barrio: “Notamos la actitud de la gente del barrio; empezarán a surgir de manera temprana los kioscos, las librerías y muchas actividades en esta zona. El SUM va a tener también un funcionamiento independiente a la escuela que va a servir a la comunidad”, finalizó.

La obra del nuevo CET representa cómo los recursos obtenidos por el Gobernador Weretilneck a partir del acuerdo VMOS se transforman en aulas, talleres y espacios de formación para el futuro de estudiantes rionegrinos. La escuela está pensada para formar a jóvenes en las tecnologías que demanda el desarrollo de Río Negro y, a su vez, abierta al barrio que la ve crecer.
