El caso había quedado bajo la intervención de la Comisaría 31° de Roca, desde donde se había emitido la solicitud para establecer el paradero. La última ubicación registrada había sido precisamente en Paraguay, un dato que abrió una línea de localización fuera de la provincia.
Durante las actuaciones se mantuvieron activas las diligencias destinadas a establecer dónde se encontraba y recuperar el contacto con su entorno familiar. La prioridad estaba puesta en confirmar su situación y determinar si existía algún riesgo para su integridad.
La respuesta llegó directamente desde el joven. Al comunicarse con su madre, confirmó que estaba en Paraguay y que se encontraba en buenas condiciones. Ese contacto permitió despejar la incertidumbre y verificar que no atravesaba una situación que requiriera mantener activa la búsqueda.
Con la información confirmada, las autoridades policiales y judiciales resolvieron concluir las diligencias de localización. La Comisaría 31° dejó así sin efecto el protocolo que permanecía vigente.
La resolución del caso vuelve a mostrar la importancia de contar con información precisa y herramientas que permitan cruzar datos, establecer ubicaciones y orientar las investigaciones. Esa estrategia forma parte de Río Negro Seguridad Inteligente, que integra personas, tecnología, análisis de datos y herramientas de geolocalización para fortalecer la prevención y la investigación
