Se trata del segundo detenido en la causa, después de la captura de un prófugo de la Justicia de Chubut que permanece internado en el Hospital Zonal tras recibir un disparo en el rostro. Los procedimientos incluyeron allanamientos y el secuestro de teléfonos celulares, guantes y otros elementos que ahora serán sometidos a pericias.
El avance de la causa mostró en pocas horas un fuerte despliegue de investigación y seguimiento por parte de la Policía de Río Negro. La detención del segundo sospechoso se concretó durante la noche del martes, cuando efectivos de distintas unidades interceptaron un Chevrolet Corsa en la zona oeste de Bariloche. Allí viajaban tres personas y una de ellas, el conductor del vehículo, es el hombre de 44 años que habría participado del hecho.
El sospechoso fue reducido y trasladado bajo custodia, mientras los investigadores avanzaban sobre cada detalle del operativo. El dato que más llamó la atención fue que el detenido llevaba colocada una tobillera electrónica, por disposición judicial.

Además, el procedimiento dejó al descubierto la magnitud del trabajo coordinado entre efectivos de distintas comisarías, personal de investigaciones y grupos especiales que siguieron los movimientos del sospechoso hasta concretar su captura.
Del operativo realizado anoche, cerca de las 23 en el kilómetro 8 de la Avenida Bustillo participó el Ministro de Seguridad, Daniel Jara; el Jefe de Policía, Daniel Bertazzo y el Subjefe, Elio Tapia.
En paralelo, la causa ya tenía un primer detenido: un hombre que era buscado por la Justicia de Chubut y que terminó internado en el Hospital Zonal de Bariloche luego de sufrir una herida de arma de fuego en la cara. Su situación permanece bajo estricta custodia policial mientras avanza la investigación judicial.
Como continuidad de los operativos, horas después de la detención se realizaron allanamientos en Soldado Cabrera al 4.900. Durante las requisas, los investigadores secuestraron 10 teléfonos celulares, guantes, herramientas y otros elementos considerados de interés para la causa. Todo quedó bajo cadena de custodia y será sometido a análisis técnicos para reconstruir movimientos, comunicaciones y posibles vínculos entre los involucrados.
Los peritos trabajan ahora sobre los dispositivos secuestrados con la expectativa de obtener información clave sobre las horas previas y posteriores al crimen. Los investigadores no descartan nuevas medidas ni más detenciones en las próximas horas.
La investigación avanza a paso firme y ya logró poner tras las rejas a dos hombres señalados como piezas centrales de un caso que sacudió a toda la ciudad.
