Todo comenzó cerca de las 23.12 de este viernes, cuando un llamado alertó sobre detonaciones en el sector de calle Ameghino, en dirección a Vintter. De inmediato, los móviles acudieron al lugar y comenzaron un patrullaje preventivo. En cuestión de minutos, los efectivos visualizaron a dos jóvenes que coincidían con la descripción aportada.
Al advertir la presencia policial, los sospechosos aceleraron e intentaron darse a la fuga. Sin embargo, la rápida reacción de los uniformados permitió cerrarles el paso. En plena huida, uno de ellos arrojó una riñonera al suelo, en un intento evidente por desprenderse de un elemento comprometedor. Ese movimiento no pasó desapercibido.
Una vez interceptados, se identificó a los ocupantes de la moto: uno de 22 años y otro de 17. Posteriormente, el personal regresó al punto donde habían descartado la riñonera. Con testigos presentes y la intervención del Gabinete de Criminalística, se procedió a su apertura formal.

Dentro del bolso se encontró una pistola Bersa Thunder calibre 380 con un cargador colocado y 11 cartuchos listos para disparar. Además, había una caja con 29 municiones adicionales, dinero en efectivo y documentación personal de ambos jóvenes y del vehículo. En total, 40 proyectiles que, de no haber mediado la intervención policial, podían haber generado consecuencias mucho más graves.
Según se pudo reconstruir, minutos antes de ser detectados habrían efectuado disparos contra una vivienda de la zona. Ese dato elevó de inmediato la gravedad del hecho y reforzó la urgencia del operativo. Afortunadamente, no se registraron personas heridas.
El joven de 22 años quedó detenido por tenencia ilegal de arma de fuego y amenazas calificadas, a disposición de la Fiscalía interviniente. En tanto, el menor recuperó la libertad durante la mañana siguiente, conforme a lo que establece la normativa vigente para adolescentes.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia destacaron la rápida coordinación entre el sistema 911 RN Emergencias y el personal en calle de la Comisaría 44°, que permitió neutralizar una situación de riesgo en pocos minutos. La intervención evitó que un episodio violento escalara y llevó tranquilidad a los vecinos de Cipolletti, que volvieron a sentir la presencia activa del Estado en su barrio.