Todo comenzó durante la tarde cuando se radicó una denuncia en la Comisaría 32°, alertando que el adulto mayor había salido de su domicilio y no había regresado. Ante ese escenario, y teniendo en cuenta la patología que padece, se activó de inmediato el protocolo de búsqueda de personas, sin esperar el paso del tiempo.
A partir de ese momento, se desplegó un amplio operativo en distintos puntos de la ciudad. Por un lado, se realizaron entrevistas puerta a puerta con vecinos y recorridas intensivas por las inmediaciones. Al mismo tiempo, se difundió la imagen del hombre a través de redes sociales, una herramienta clave para ampliar el alcance de la búsqueda en pocas horas.
En paralelo, se sumaron distintas unidades policiales que trabajaron de manera coordinada. Personal especializado, móviles motorizados y efectivos entrenados con perros participaron del rastrillaje, logrando reconstruir el recorrido del hombre gracias al seguimiento del rastro. Cada dato aportado fue analizado con rapidez para no perder tiempo en una situación considerada de alto riesgo.
Mientras caía la noche, el operativo se intensificó. La búsqueda continuó sin pausas hasta que, cerca de las 22, el hombre fue localizado en la vía pública, en Mengelle y Mariano Moreno. Estaba consciente, orientado y sin presentar lesiones, lo que permitió cerrar el procedimiento con un resultado altamente positivo.
Finalmente, la persona fue puesta a resguardo y se dejó sin efecto la búsqueda. El caso volvió a poner en evidencia la importancia de actuar con rapidez y decisión ante la desaparición de personas vulnerables, y el valor del trabajo policial coordinado, que en este caso permitió transformar una situación de extrema preocupación en el hallazgo del hombre en buen estado de salud.