La aclaración de parte de la cartera sanitaria está referida a las acusaciones realizadas por Juan Domingo Pailós, uno de los testigos de la causa que investiga la detención y torturas realizadas en la Comisaría Cuarta de Cipolletti durante la última dictadura militar, quien se desempeñaba como empleado en esa institución de salud.
Precisamente, el empleado en cuestión aseguró que fue trasladado al hospital de Fernández Oro como consecuencia de una persecución de parte de la Dirección del nosocomio de Cipolletti, cuestión que fue descartada de plano por las autoridades de Salud Pública.
En tal sentido, se ratificó que el Gobierno Provincial no persigue ni perseguirá a nadie por su ideología o posición política, y que el reacomodamiento del empleado en cuestión es consecuencia de una reestructuración que se está realizando en el hospital de Cipolletti.
Se aclaró asimismo que “este Gobierno, que encuentra concordancia con las distintas políticas planteadas por el Gobierno Nacional, jamás tendrá una actitud de tales características hacia alguien que fue perseguido por la Dictadura, sino todo lo contrario”.
En este marco, se reiteró que el traslado de Juan Domingo Pailós y familiares se produjo como consecuencia de un reacomodamiento en los hospitales de Cipolletti y Fernández Oro, detectándose en este último la necesidad de contar con el personal en cuestión. “No se trata de otra cosa más allá de un acto administrativo que responde a los requerimientos de personal para un mejor funcionamiento de los nosocomios”, se aclaró.