Iñíguez destacó que “en general Argentina es muy rico en cantidad de cetáceos; se calcula que tenemos cerca de 40 especies y hay que recordar que en todo el mundo hay 85”, lo que obviamente se refleja en el Golfo San Matías y toda la costa rionegrina.
Presidieron la apertura del taller el secretario de Producción, Ademar Rodríguez; el jefe de Prefectura Naval de Patagones, Carlos Apablaza, y el subjefe de Policía provincial, Roberto Stupniki, y participaron del taller más de un centenar de personas, entre ellos policías, estudiantes, ambientalistas y público en general,.
Ademar Rodríguez señaló que “Río Negro es conocida por las innumerables riquezas que posee su variada ictiofauna que habita su mar”, subrayando que hay especies “que presentan severos problemas de conservación a nivel mundial, entre ellos podemos citar el delfín franciscana que habita en el estuario del río Negro y se encuentra entre los delfines más amenazados del continente”.
Agregó que “también en nuestra zona se encuentra la conocida ballena franca, la cual ha requerido de numerosos esfuerzos para lograr que su población pueda recuperarse luego de haber sufrido su caza indiscriminada”.
Afirmó que “somos concientes del importantísimo rol que cumple la educación en pos de la conservación de los ejemplares de la fauna silvestre; sólo con conocimiento es posible desarrollar medidas acordes, saber cómo actuar y cómo prevenir”.
Sobre la varamientos de cetáceos, indicó que “suelen producirse con cierta frecuencia; recordemos que pueden ser de animales vivos que requieran nuestra intervención para lograr rescatarlos, como de animales que lleguen a nuestra costa ya muertos, en cuyo caso nos brinda la oportunidad de obtener valiosos conocimientos”.
Recordó que cada año se producen en el mundo numerosos casos de varamientos de cetáceos en las costas marítimas, “por lo que resulta necesario conocer información acerca de las causales de estos varamientos y un somero conocimiento de lo que hay que hacer y no hacer al momento de detectarse su encallamiento”.
Mencionó que existe un antecedente reciente de un varamiento en nuestra Provincia ocurrido el pasado 27 de junio, en la playa del “Mirador Norte”, en el Puerto San Antonio Este, lugar donde varó con vida un ejemplar de falsa orca.
De Iñíguez
Iñiguez explicó que “en general Argentina es muy rico en cantidad de cetáceos; se calcula que tenemos cerca de 40 especies y hay que recordar que en todo el mundo hay 85, con lo cual prácticamente nuestro país tiene la mitad”.
Informó que “Río Negro tiene algunas características, especialmente por lo que es el Golfo San Matías que lo hace un lugar bastante interesante desde el punto de vista de cetáceos, ya que por sus características están más resguardados”.
Explicó que “hay especies residentes, como son la franciscana acá en la zona de la desembocadura del río Negro, principalmente el delfín nariz de botella o la tonina que se ve a lo largo de toda la costa de la provincia, pero principalmente también acá en la zona de la desembocadura y en bahía San Antonio”.
Agregó que “también se ven ballenas francas, a veces se encuentran otras especies de ballenas como la ming, ballena sei, que prácticamente fue cazada hasta 1970 –no específicamente en nuestro país pero migraban y pasaban por acá, como es el caso de Brasil donde se las capturó hasta los ’80- y hoy se ve una recuperación y ha habido algún avistaje en aguas del San Matías; también delfines comunes, oscuros y otras especies, lo que demuestra que las aguas de acá son más que interesantes”.
Al consultársele si el crecimiento del avistaje de ballenas francas en aguas de río Negro es por la protección o hay otros motivos, respondió que “lo que hay que tener en cuenta es que la población de ballenas francas del Atlántico Sur tiene un crecimiento de aproximadamente casi el 7% anual; y esto en una especie es un crecimiento muy importante”.
Explicitó seguidamente que “eso está llevando que por ahí la misma ballena, que antes se la veía en Valdez, hoy empieza como a recolonizar viejas áreas que tenían antes de las grandes cacerías”, subrayando que “lo que se está viendo es una recuperación lenta de esta especie y por eso también en Río Negro los avistamientos son más frecuentes”.
Respecto a la frecuencia de varamientos de cetáceos o ballenas, informó que “nosotros tenemos a lo largo de todo el litoral bastantes registros de varamientos, inclusive uno de los objetivos del taller es mostrar unos ejemplos concretos de esta zona nada más, desde la desembocadura del río Negro hasta Bahía Creek”.
Explicó que en estas capacitaciones se trata de “mostrar qué fenómenos uno puede encontrar de varamientos y, en lo que hacemos hincapié, es la salud de las personas que intervienen en un varamiento. Porque uno normalmente no toma resguardos y, por ejemplo, en muchas ocasiones pueden contagiarse enfermedades de los animales a uno, o de uno al animal, agravando más la situación”.
Destacó que “es importantísimo dar aviso a los especialistas más cercanos para que ellos puedan actuar ante un caso así”.
Iñiguez explicó asimismo que en esta temática hay protocolos porque “a nivel internacional está todo muy estandarizado y un poco lo que mostramos con estos protocolos y cómo responder a estos varamientos”.
Miguel Iñíguez es presidente y socio fundador de la Fundación Cethus, Argentina y se dedica a los cetáceos desde 1984. Su especialidad son los delfines, orcas y toninas overas; y egresó como naturalista en la Escuela de Naturalistas de la Asociación Ornitológica del Plata, con una Maestría en Educación Ambiental (Málaga, España).
Además es autor de dos libros: \"Orcas de la Patagonia Argentina\" (1993) y \"Toninas overas, los delfines del fin del mundo\" (1996). Dictó cursos y disertaciones en la Universidad Complutense de Madrid (España), en la Universidad de Murcia (España); en la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) en la Universidad de Buenos Aires (UBA), en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y en la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP).
Profesor asociado a la UNA y a la UMIP, Iñíguez es consultor de la “Whale and Dolphin Conservation Society” desde 1991. Autor de numerosos artículos de divulgación general y científica, es además delegado argentino ante la Comisión Ballenera Internacional desde el año 2002 y Comisionado Alterno por Argentina ante la CBI desde el 2004.