Hasta el momento, se cumplieron las dos primeras etapas previstas para establecer los niveles de plomo en sangre de los pobladores que habitaron o habitan los sectores de la localidad donde se acumularon residuos de metales pesados provenientes de Mina Gonzalito hasta la década del ´80. Con el consentimiento previo de sus padres, el 15 y 16 de Abril se tomará muestras de sangre a la totalidad de niñas y niños que transitan el nivel preescolar en el ámbito estatal o privado.
El programa de trabajo puesto en marcha en diciembre de 2012, en consenso con la Dirección Nacional de Epidemiología, contempla tres etapas para su ejecución, de las cuales dos se cumplieron de acuerdo a lo planificado.
La primera etapa consistió en acciones destinadas a establecer estrategias de comunicación y sensibilización con la finalidad de informar sobre la situación ambiental y social de la población con respecto a la problemática generada por el plomo y otros metales pesados de menor injerencia.
Para tal fin se realizaron encuestas en hogares y se recopilaron datos para incentivar a los habitantes de San Antonio a ser testeados.
La segunda etapa comenzó a ejecutarse en diciembre de 2012 con la toma de muestras de sangre y orina a los habitantes que habitan la zona de mayor contaminación por presencia de plomo, conocida a nivel local como “La Pila”. Estas muestras están siendo analizadas por la Cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
Esta etapa continuó desarrollándose en febrero de 2013 con la toma de muestras de sangre a todos los habitantes de San Antonio que fueron testeados por Salud en 2005, y que en la actualidad tienen entre 13 y 16 años. Esos estudios arrojaron valores de plomo en sangre superiores al máximo de afección dispuesto por las normativas de epidemiología.
Este período concluirá los próximos 15 y 16 de abril con la toma de muestras de sangre a todos los niños que concurren a sala de 5 años en los Jardines de Infantes públicos y privados.
Cabe mencionar que también se realizó la evaluación del potencial de toxicidad de alimentos para consumo humano dado que en la zona conocida como “La Pila”, los pobladores instalaron un criadero de chanchos para la venta y el consumo.
Esta línea de trabajo fue incorporada a la serie de acciones que ejecuta actualmente el Ministerio de Salud y las muestras serán analizadas en los laboratorios de SENASA.
Posteriormente, se realizará el seguimiento de los casos que presenten niveles de plomo superiores a los esperados y se cargarán los resultados al Sistema Nacional de Vigilancia de laboratorios.
Asimismo, se evaluará clínicamente a los niños y se instrumentarán evaluaciones que permitan detectar trastornos neurológicos y de aprendizaje ya que la intoxicación por plomo genera efectos negativos sobre ambos aspectos.
Las personas que presenten síntomas no habituales, serán seguidos clínicamente y las evaluaciones se harán de forma indirecta por detección de los posibles trastornos del aprendizaje, a través de los gabinetes psicopedagógicos de las instituciones educativas de la ciudad.
En estas dos primeras etapas, los lineamientos de trabajo también estuvieron referidos a la comunicación y sensibilización de los trabajadores hospitalarios para informar de la situación actual, encuestar hogares y recopilar datos que permitan convocar a los habitantes de SAO a testear.
Además está previsto trabajar en el monitoreo de exposición al plomo ambiental, el seguimiento de los casos de plombemia elevada. Una vez que se cuente con los resultados nuevos, y los actualizados, se seguirá a aquellos que arrojen resultados superiores a los esperados de plomo en sangre.