Anualmente nacen en Argentina entre 2000 y 3500 niños que padecen sordera profunda o severa. Por esto, en 2001 se estableció mediante la sanción de la Ley Nacional 25.415 la implementación permanente del Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia.
Esta política sanitaria apunta a prevenir complicaciones en el desarrollo del lenguaje oral, el aprendizaje, la comunicación y la socialización. Para tal fin se aplica el examen obligatorio de otoemisiones acústicas a todos los recién nacidos con la finalidad de analizar si existen niveles de sordera.
En caso de detectarse hipoacusia, a los seis meses de edad pueden colocarse audífonos. Si la afección auditiva es severa se realiza un implante coclear, que sirve para estimular el nervio auditivo a partir de señales eléctricas.
Es importante resaltar que este examen debe realizarse obligatoriamente, junto a análisis metabólicos y visuales, a todos los recién nacidos antes de dejar el área de maternidad.
En Río Negro, el sostenimiento y profundización del Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia, permitió una mayor inclusión de niños y jóvenes con problemas de audición en escuelas comunes durante 2012.
En relación a esta temática, el Ministerio de Salud y el Consejo Provincial de Niñez y Adolescencia realizan acciones de promoción de este tipo de estudios de la salud para garantizar el cumplimiento de la ley y la buena calidad de vida de los más jóvenes.
En los casos en que no logra consignarse la detección temprana o se visualizan retrasos o alteraciones auditivas posteriores al nacimiento, existen algunas señales que pueden estar indicando problemas en la audición del niño.
Si tiene menos de 1 año y sólo reacciona ante ruidos fuertes, se asusta cuando alguien se le acerca por detrás, no balbucea o dejó de hacerlo y no responde a los estímulos de la familia, como voces y sonidos comunes, es importante consultar de inmediato al médico pediatra.
Asimismo, el niño puede requerir atención médica si al pasar el año de edad no responde cuando lo llaman, si no reconoce un objeto cuando al nombrárselo y o se comunica sólo con gestos, sin usar la voz.
Por otro lado, cabe mencionar que nuestro país ha sido vanguardia en la atención de este tipo de patologías. El 28 de marzo de 1933, hace 80 años, el Doctor Juan Manuel Tato realizaba la primera cirugía de otoesclerosis a nivel mundial. Por esto, Tato, que falleció en 2004 a los 102 años de edad, es considerado el máximo referente de la otorrinolaringología contemporánea.