La rotura se produjo en la calle Bolivia, en donde un colector de hormigón armado de 600 milímetros de diámetro que forma parte de la red de colectores principales de la ciudad sufrió una rotura.
Según el informe brindado por la Gerencia de Explotación de Aguas Rionegrinas, el material sufre la corrosión de los gases propios de los desagües cloacales, por ello se van reemplazando por materiales más resistentes, PVC en este caso.
Estos colectores han cumplido su vida útil y requieren su reemplazo, pero dado el costo de la inversión, se ha solicitado financiamiento a nivel nacional, mientras se van reparando los tramos que sufren averías.
El costo de recambio de cada tramo requiere una inversión de magnitud por la dificultad propia de la profundidad del ducto, de aproximadamente 5 metros.
En este caso, la carpeta con la licitación para la renovación de la cañería en las calles Buenos Aires y Bolivia incluyen el recambio de 555 metros de cañeria, los 12 empalmes con las bocas de registro existentes y la rotura y reposición del enripiado y pavimento. El presupuesto oficial estimado inicialmente asciende a los 2,3 millones de pesos