La acuicultura que se realiza en la región del Comahue muchas veces implica el necesario traslado de los animales desde los centros de producción de juveniles a los centros de engorde. Estos traslados conllevan riegos de transmisión de enfermedades de la flora y fauna. En este contexto, se detectó en algunos cuerpos de agua de la provincia, el alga invasora conocida como Didymo (Didymosphenia geminata).
Esta especie invasora cuando se encuentra en floración presenta una apariencia muy desagradable y es frecuentemente confundida con vertidos de aguas residuales sin tratamiento. Esto es especialmente impactante en el contexto paisajístico de las aguas de cordillera, donde el agua pierde su estética natural y toma un feo aspecto similar al de la salida de una cloaca.
En consecuencia, un sector muy afectado es el del turismo contemplativo, y el de las actividades recreativas que se desarrollan sobre ríos y lagos y que son dependientes de la calidad de las cuencas, tales como el canotaje y la pesca deportiva. Esta última actividad también se ve afectada por la merma de peces.
Por ello, desde la Dirección de Pesca Continental se estableció como requisito para el traslado de peces y sus productos sexuales, la presentación de una solicitud de movimiento que será evaluada por el organismo.
Dicha resolución también estableció la obligatoriedad de dar tratamiento a las aguas y demás elementos, incluyendo vehículos y reservorios utilizados en el traslado.
Las medidas buscan garantizar la preservación de los recursos ícticos silvestres y de los ambientes naturales, sin impedir las actividades productivas de acuicultura.