Entendiendo que la salud de las personas no es sólo la ausencia de enfermedades, sino también el bienestar psico-social y mental, el Ministerio de Salud promueve el derecho a la salud mental de las personas, procurando desterrar prejuicios, temores erróneos y defender la integración del diferente a la sociedad como ciudadano pleno.
El reconocimiento a la diferencia como principio de igualdad, la presencia del sujeto en la sociedad con voz, con equidad, como eliminación de toda forma de discriminación surge como una propuesta de inclusión comunitaria de aquellos que han sufrido la exclusión social a lo largo de las épocas.
Destacó además que debe tenerse en cuenta que en el mundo existen 650 millones de personas con alguna discapacidad y el 82 % bajo la línea de pobreza por lo tanto excluidos socialmente y con sus derechos vulnerados.
Una mirada comunitaria, significa una apuesta a la ética, a la posibilidad de construir una realidad que contenga la diversidad, respetando las culturas, la condición de ser persona. Quien padece un sufrimiento mental se caracteriza por el sufrimiento propio y no por su peligrosidad y requieren de la comunidad que actúe con respeto bajo los principios de los Derechos Humanos.