Los primeros trabajos se realizaron sobre los empalmes de la cañería de 700 milímetros de diámetro, en donde una vez identificadas las distintas pérdidas se procedió a su sellado mediante calafateado en plomo.
En tanto que, en el acueducto de 500 milímetros, los trabajos sobre los empalmes consistieron en la colocación de nuevos mangos de acople.
Las tareas, que se realizaron con maquinaría y recursos propios de Aguas Rionegrinas SA, significaron una inversión de 160.000 pesos y no implicaron el corte de alimentación de agua cruda a la planta potabilizadora de la ciudad.
Culminada esta primera etapa, la empresa iniciará próximamente nuevos trabajos de arreglos y mantenimiento sobre los acueductos principales de agua tratada, lo que demandará tareas de mayor complejidad por tratarse de cañerías que operan con un importante nivel de presión.
El plan de reparaciones programado mejorará notablemente la disponibilidad volumen de agua conducida a la planta.