El acto de imposición del nombre, que fue encabezado por el ministro de Educación de Río Negro, Marcelo Mango, responde a una medida aprobada por el Consejo Provincial de Educación ante la solicitud en ese sentido de la comunidad educativa del establecimiento. En su resolución el organismo sostuvo que el nombramiento se constituye en un "homenaje a la lucha por la identidad, la memoria, la verdad y la justicia".
Estuvieron presentes el intendente local, Abel Baratti, la madre, la hija y el nieto de la docente desaparecida.
Durante en acto, Mango señaló que “hoy estamos brindando un reconocimiento a todos aquellos docentes que lucharon por tener un país diferente y que les costó su vida”.
Por otra parte, la cartera educativa provincial instituyó el “Reconocimiento Mónica Almirón”, en materia de derechos humanos, que este año se otorga a todos los docentes rionegrinos que están declarando en los juicios por delitos de lesa humanidad que se llevan adelante en la región.
Mónica Almirón tenía 26 años cuando fue detenida, junto a su esposo Enzo Lauroni, de 28, el 8 de agosto de 1977. Los dos eran oriundos del Chaco y estaban radicados en Cipolletti.
Enzo fue detenido cuando circulaba en una camioneta por la rotonda de Cipolletti y su vehículo fue chocado por un Ford Falcon del cual descendieron personas armadas que lo obligaron a subir al auto. Poco después, tres personas fueron a ver a Mónica y le dijeron que su marido había tenido un accidente y se encontraba en el hospital de Neuquén, pidiéndole que los acompañara.
La pareja fue llevada a dependencias de Gendarmería Nacional, en Neuquén, donde los torturaron; desde allí fueron trasladados al centro clandestino de detención de la ESMA, en la Capital, donde siguieron secuestrados.
En la primera quincena de septiembre de 1977 fueron trasladados a Investigaciones de la Policía del Chaco, donde fueron vistos por última vez el 18 de diciembre de 1977.